Una relectura libre del sermón de Martin Niemöller
Y para quienes no la conozcáis una canción antigua pero muy contemporanea llamando a la unidad frente a la represión::

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| Los auténticos antisitema... |






Soraya y Lisa from Makilipurdi on Vimeo.

"Los seres humanos aman su libertad sobre todas las cosas, a pesar de que algunos se empeñen en poner puertas al campo y levantar muros en el camino. La libertad propia es por naturaleza compañera de la libertad ajena, pues la libertad tiende siempre a ser compartida. Quienes más hablan de la defensa de la libertad suelen ser también los que más pretenden privarla y condicionarla a los demás. La libertad aspira solo a tener las estrellas como techo y al alma de cada uno como casa.
La libertad ama lo público precisamente porque lo público está abierto a todos y no solo a unos intereses y unas ideologías concretas. Lo público acoge sin condiciones y busca el interés de todos sin excepción y sin privilegios. Lo privado, en cambio, filtra y selecciona a sus clientes y, de hecho, se desentiende del resto.
Hoy ha llegado a convertirse en principio socialmente indiscutible que lo privado funciona mejor que lo público y que este debe ser privatizado cuanto antes si resulta rentable. Quienes así hablan en ningún caso se refieren a toda la ciudadanía o a todo el alumnado o a todo consumidor, sino únicamente a su propia clientela, a la que garantizan estar al margen del resto, considerado inferior. Cuando, por ejemplo, reivindican la libertad de elección de centro escolar buscan preservar sus intereses individuales y seleccionar la clientela adecuada (alumnado y familias).
En los orígenes de cualquier institución confesional destinada a la enseñanza hay generalmente el afán de la persona fundadora por extender la educación a todas las capas sociales, principalmente las más pobres y marginadas. Sin embargo, con el tiempo han ido ocupando edificios hermosos en lugares magníficos donde las clases medias y acomodadas reciben la formación que exige el sistema socioeconómico que los apoya y sustenta. Cuando se les recuerda que sigue habiendo una enorme bolsa de niños y de jóvenes que requieren una atención adecuada en zonas de poca población o de procedencia inmigratoria o extracción social deprimida o compleja condición miran hacia otro lado o indican que la solución de esos problemas atañe a la autoridad educativa, y no a ellos.
Lo público es la garantía de que la libertad a la que tienen derecho todos y cada uno de los seres humanos llega a todos por igual. Solo lo público garantiza que el pensamiento, las ideas, la actitud crítica, las emociones y la personalidad de cada ser humano puedan ir creciendo sin los corsés de los idearios, los adoctrinamientos o la segregación de hecho de una parte de la población. Lo público se atiene al criterio inamovible de los derechos humanos y los principios de una Ley común a toda la ciudadanía, generalmente denominada Constitución, ahora tan lamentablemente sujeta al vaivén de los dictados e intereses del dinero y solo del dinero.
Dicen que lo privado funciona mejor que lo público y a la vez van demoliendo la sociedad del bienestar de todos y para todos. Lo privado garantiza que a su clientela no le faltará nada, pues previamente se ha encargado de seleccionar a quienes pueden pagarlo y no ponen en tela de juicio que el mundo esté regido por los intereses privados del beneficio y del mercado. Frente a ello, en la esencia de lo público está su aspiración a una sanidad pública, una enseñanza publica, una banca pública, unos servicios cívicos públicos y unas empresas públicas regidas por el interés general de toda la ciudadanía y no por la obtención del mayor beneficio de unos pocos.
Lo público es la garantía de que los derechos humanos y cívicos fundamentales llegan a todos en igualdad de condiciones, con plena libertad y sin privilegios. Pero la libertad (o cualquiera de las modalidades de servidumbre) se aprende en la escuela: en gran medida, hacemos realidad la libertad que la sociedad nos permite y la escuela nos enseña. En la escuela se aprende o se desaprende un espíritu crítico, un saber racional, un anhelo por mejorar lo existente y oponerse a lo injusto. De ahí que una sociedad verdaderamente democrática resulte impensable sin lo público y sin escuela pública.
En su raíz etimológica misma, "educar" significa sacar, lograr extraer de una persona sus capacidades y potencialidades. Y frente al fanatismo de la irracionalidad y el cultivo del temor reverencial a la autoridad, la educación es la vía para formar el ser, el pensar y el sentir de una persona en la libertad y la razón crítica desde su niñez y adolescencia.
El ser humano necesita el pan, el agua y el aire para subsistir, pero también aquellos elementos que su propia naturaleza demanda: paz, igualdad, libertad, justicia y solidaridad. Por eso es imprescindible lo público si queremos un mundo de seres humanos libres, iguales y solidarios, opuestos a los engañosos cantos de sirena del progreso de unos en detrimento y a costa de todos los demás."
La “desmesurada” e “inquietante” deuda pública española es bastante inferior a la alemana, a la francesa, a la italiana, en fin a la media de la deuda europea. Actualmente es del 63% con respecto al PIB, tanto con gobiernos de Aznar como de González hubo momentos con más deuda, es decir no se trata de una situación excepcional. Pero se nos dice que la deuda pública española es brutal, y se utilizan argumentos como que cada español debe tantos miles de euros por lo que debe el Estado, cuando lo verdaderamente brutal es la deuda privada española, lo que debemos cada uno, individualmente (incluidas las empresas) a las diversas entidades financieras, más de tres veces más que la pública. Pero lo que hay que reducir es la pública y para ello hay que gastar menos cuándo
el Estado Español, según datos de la UE, es el país de la Europa de los 15 con un gasto público social por habitante más bajo. La otra solución para reducir la deuda y también el déficit es subir los impuestos, pero claro nos dicen que en España estamos ya fritos de pagar impuestos, que tenemos una carga fiscal que impide nos ahoga. Pues la carga fiscal española es también la más baja de la UE-15 con un 36% del PIB (el promedio de la UE-15 es el 46%), pero es que además en España el 20% de la población con más rentas contribuye al fisco mucho menos que el mismo sector de la población en la UE-15), mientras que lo que paga en impuestos un obrero en España porcentualmente es casi lo mismo que lo que paga un obrero de media en la UE-15. También es importante recordar que la gran empresa paga mucho menos, proporcionalmente, que la mediana y la pequeña empresa.
Esto es lo que hay, al menos que no nos cuenten historias los del Pacto-Pinza-Tenaza o como se quiera llamar del PP-PSOE.